Salvador Pániker, ingeniero y filósofo barcelonés, tras un millar de conversaciones con periodistas, llega a formular un principio para la entrevista en prensa: Todo entrevistado acaba reducido a los límites mentales de su entrevistador.” Victor Amela explicaba el esfuerzo que tienen que hacer los periodistas: abrir sus mentes y escuchar. Un periodista sin humildad no será un buen entrevistador, sentenció.

Julio De Manuel, uno de los asistentes al IV Congreso Internacional de Periodismo, apuntó que en este oficio muchas veces se ejerce de psicólogo (que escucha). De hecho, Amela recordó cómo el director de la unidad de psiquiatría de Nueva York, Luis Rojas-Marcos (en la época del 11S) le halagó: “Tu podrías haber sido un buen psicoanalista”. Anna Grau, entre risas, le miró fijamente y le dijo que a ella le había dicho lo mismo. Y es que todos coinciden en una cosa, es importante escuchar, tener paciencia y, sobre todo, tiempo.

IMG_0828.jpg
Ana Grau y Victor Amela

El tiempo acompaña. No es complejo entender la entrevista o saber cómo funciona, lo difícil es explicarla. Como con el tiempo. David Vidal presentaba en la primera de las mesas la dificultad de “sacarle algo nuevo” a Brad Pitt en 10 minutos, después de toda una mañana siendo entrevistado. Parece que Khronos la ha tomado con los periodistas, una nueva Odisea les espera cada vez que tienen una cita con algún personaje.

Aunque aún no había caído la noche en el Rectorado de la Universidad de Málaga, ni sea la gran noche de Raphael, su nombre sí que está presente e incluso se rememoran algunas de sus canciones: “Según se es, así se ama.” Tomado prestado de Ortega y Gasset o de algún azucarillo, Maite Gobantes lo lleva al ámbito periodístico: “Según se es, así se entrevista”. Uno crea su personaje, su estilo de preguntar y de escribir, el periodista siempre decide el relato. 

La segunda mesa, dedicada a la entrevista informativa enseñó que, entrevistando se aprende. Ana Romero no deja de hacerlo. Pese a su trayectoria, no quiere que la llamen mito. Repetía una y otra vez que el enemigo del periodista entrevistador es el “ego”, el creer estar por encima del personaje, “saber más que él”. Es fundamental el silencio, cerrar la boca y, nuevamente, escuchar.

Los consejos de Agustín Rivera sorprendían a algunos ponentes, pero no era nada nuevo para sus alumnos allí presentes. “Ser políticamente incorrecto e ir contracorriente es fundamental”decía el periodista. Recalcaba la importancia del cara a cara  y afirmaba que, para llegar arriba, hay que empezar por abajo y conocer a la gente. Actitud con C y aptitud con P son imprescindibles para la entrevista, todo es entrevista en periodismo.

Julio volvía a alzar el brazo en el turno de preguntas de la última mesa: ¿Para ser buen entrevistador hay que estar chalado? Almansa, Grau, Gobantes, Karmentxu Marin e Isabel Nery se despedían entre risas y risitas a eso de las 21:30 del jueves 11 de enero. Puede que las carcajadas se deban a lo que les espera a los asistentes en la jornada del 13 de enero: Jesús Quintero, el loco de la colina.

img_0756
Maite Gobantes, Agustín Rivera y Roberto Díez Yagüe