El 6 de febrero de 2014, más de 50 personas trataron de llegar a nado a las costas españolas bordeando el espigón del Tarajal (Ceuta). Parecía una vía segura: meses antes lo habían conseguido otros migrantes.

Pero no sabían a qué se enfrentaban: balas de goma y gases lacrimógenos. La Guardia Civil utilizó material antidisturbios para “delimitar la frontera”, pero las imágenes captadas por las cámaras de seguridad y por un vecino demuestran lo contrario.

Algunos de los que lograron pisar suelo español fueron devueltos en caliente. Pero el final más trágico fue la muerte de al menos 14 migrantes. Esa misma mañana aparecieron 9 cuerpos en la playa de Marruecos, días después lo hacían los demás en Ceuta.

Sus cuerpos descansan hoy en el Cementerio de Santa Catalina en Ceuta. Pero esos cuerpos llegaron sin rostro, sin identificar. Excepto uno de ellos, Nana Roger Chimi. Tras varios intentos por parte de los familiares el gobierno español les ha negado el visado y no han podido llorar a sus seres queridos.

El caso ha sido archivado en varias ocasiones y los colectivos siguen pidiendo justicia. Más de 30 organizaciones de toda España y muchos de los migrantes que cruzaron la Frontera Sur piden en la V Marcha por la Dignidad del pasado 4 de febrero que se haga justicia y que se respeten los Derechos Humanos.

Ibrahim Keita, Armand Debordo, Dauda Dakole, Jeannot Flame, Joseph Blaise, Larios Fotio, Ousman Kenzo, Oumar Ben, Samba Baye, Yves Martin y Youssouf son también algunos de los que murieron el día de la Tragedia del Tarajal.

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Video de Entrefronteras para La Marea.